23 de abril, Día Internacional del Libro y Día de la Cerveza Alemana

23 April

Welttag des BuchesHoy es 23 de abril, San Jorge, y se celebra en gran parte del mundo el Día Internacional del Libro (Welttag des Buches). Pero además, en Alemania, es el Día de la Cerveza Alemana (Tag des Deutsches Bieren). Por si no fuese suficiente es San Jorge, ¡mi santo! Lo celebraré por duplicado, con un libro regalo de mis padres y una cerveza alemana cortesía de mi novia. O tal vez dos…

¿Por qué no haces lo mismo? Si vives en España, no es difícil que en supermercado de la esquina tengan alguna cerveza alemana, como Franziskaner o Paulaner. Recuerda que la cerveza de trigo hay que echarla de tal modo que la levadura no se quede en la botella; echa dos tercios en el vaso y el último tercio úsalo para limpiar la botella y verterlo todo al vaso.

Si necesitas ideas para libros, aquí van mis recomendaciones, comenzando con tres obras de tres Premios Nobel, siguiendo con literatura negra escocesa y terminando con un par de obras de aprendizaje del alemán:

La montaña mágica (Der Zauberberg), de Thomas Mann: Es uno de mis favoritos de todos los tiempos, especialmente la traducción al español de Isabel García Adanez. Es una novela larga, pero cuando la termines tendrás ganas de más.  Cuenta la historia de dos primos del norte de Alemania en un sanatorio pulmonar en Davos, Suiza, a principios del siglo XX. La vida holgada de los protagonistas les deja tiempo suficiente para filosofar con otros residentes sobre metafísica y el inexorable paso del tiempo, que parece no afectar a algunos de los personajes. Y si te atreves a leerlo en alemán, aquí tienes el original: Der Zauberberg

El lobo estepario (Der Steppenwolf), de Hermann Hesse: Una de las mejores obras de Hesse, y tal vez la más autobiográfica. Narra la historia de Harry Haller, un inquilino en una pensión en la Alemania de los años 20, y su camino hacia la locura. La novela se estructura como unas notas dejadas por el mismo Haller en su habitación, y presentadas al lector por el sobrino de la casera de la pensión. Un camino iniciático en el que progresivamente será difícil distinguir la realidad de la ficción. En alemán, aquí: Der Steppenwolf

Opiniones de un payaso (Ansichten eines Clowns), de Heinrich Böll: Leí este libro hace doce años, tras oír un fragmento en un programa de Radio 3. Hans Schnier, payaso, deambula por la vida hacia la decadencia social total, tras haberse negado a seguir la línea de negocio de su familia industrial, mientras ve caer el Tercer Reich y levantarse el Muro de Berlín. Profunda crítica a la religiosidad alemana por parte de un escritor católico. Edición en alemán: Ansichten Eines Clowns

Berlin Noir (Trilogía), de Philip Kerr: No se trata de literatura alemana, sino de una serie de novelas policíacas e históricas protagonizadas por Bernie Gunther, detective de la policía criminal de los albores de la Alemania Nazi y años posteriores. De momento hay nueve novelas ya, escritas por el escocés Philip Kerr, que no siguen un rigoroso orden cronológico, y lo mejor es seguir el orden de publicación, comenzando por la trilogía Berlin Noir («Violetas de marzo«, «Pálido criminal» y «Un réquiem alemán«)

Programm – alemán para hispanohablantes, de Brigitte y Roberto Corcoll: Se trata de dos volúmenes (Gramática
y ejercicios) que a mí me están sirviendo mucho. Encuentro en estos libros las mejores explicaciones a mis dudas. Si tuviera que escoger un solo libro de gramática, sería esta obra.

Diccionario Moderno alemán/español, publicado por Langenscheidt: este diccionario de aprendizaje de doble entrada (español-alemán, alemán-español) será todo lo que necesites durante los primeros años de aventura “alemanista”. De tapa de material plástico duradero, es un producto muy bien terminado y fácil de usar, con buen tamaño de letra y claridad en los términos gramaticales. Incluye tablas aquí y allá sobre el uso del lenguage, así como explicaciones al final sobre cómo escribir una carta, como conjugar verbos, etc. Yo tengo este y otros dos más pequeños de Langenscheidt y estoy encantado.

Y volviendo a la cerveza… mataría por una Köstritzer, pero no la he encontrado aún en Londres. Ah, visité la planta de producción hace un mes, pero de esto ya escribiré en otra ocasión.

¡Feliz Día de San Jorge!