Los verbos alemanes, para torpes

Los verbos en alemán nos traen de cabeza, pero la verdad es que no son tan difíciles como parecen. De hecho, son bastante fáciles, y eso nos puede producir la falsa sensación de que los comprendemos y pasamos al siguiente tema gramatical sin haberlos estudiado a fondo. Durante las próximas semanas me concentraré en escribir varios artículos sobre su conjugación en sus distintos tiempos, sobre su uso y también haré varios ejercicios para que practiquemos juntos. Por supuesto, esto es útil para mí para aprender a usarlos correctamente en cualquier situación, y también para tí como lector del blog; si se te ocurre algo que pudiera explicar pero que no lo haya hecho, no tienes más que usar los comentarios y hacermelo saber. Con mucho gusto escribiré sobre temas en concreto sobre los que queden dudas.

El alemán tiene fama de ser über-difícil y de tener una gramática compleja y retorcida. Pues esto es más falso que un euro con la cara de Messi. Sin ir más lejos, los verbos son mucho más sencillos de conjugar en alemán que en español. En realidad, los verbos alemanes son “sota, caballo y rey”.  Es cierto que no son tan sencillos como en inglés pero tampoco son para espantarse y echarse atrás. Veamos algunas características de los verbos alemanes a continuación.

Los verbos alemanes: Lo que hay que saber antes de saberlos

  • Los verbos alemanes tienen únicamente seis tiempos (dos formas verbales simples y cuatro formas compuestas); los verbos españoles tienen diecisiete (cinco formas simples y doce compuestas).
  • Los números y personas son los mismos en alemán y en español (singular y plural; primera, segunda y tercera personas).
  • En alemán no hay gerundio ni modo condicional (el subjuntivo se usa como condicional).
  • Como en español, en alemán hay tratamiento de cortesía: Sie (usted y/o ustedes), que se conjuga exactamente igual que la primera y tercera personas del plural. Ante la duda, usa el tratamiento de cortesía, pues es más habitual su uso en alemán que en español.
  • Los verbos en alemán se pueden clasificar entre regulares, irregulares y mixtos. También se suelen clasificar entre fuertes y débiles (habitualmente, se equipara regular con débil e irregular con fuerte, aunque en realidad esto nos totalmente exacto; no me meteré en camisas de once varas y para todos los efectos trataré los términos fuerte y débil como sinónimo de irregular y regular).
  • Los verbos fuertes se caracterizan por el cambio de la vocal del radical del verbo en los tiempos verbales Präsens, Präteritum y Partizip. Los verbos débiles no muestran este cambio; esto es, la raíz del verbo es siempre igual. Los verbos mixtos están entre sol y sombra, digamos que son unos chaqueteros; toman las desinencias de conjugación de un tipo y los cambios vocálicos de la raíz del otro.

Este artículo también servirá de índice para lo que ya haya escrito sobre verbos. Lo actualizaré cada vez que escriba algo nuevo, así que pásate por aquí de vez en cuando.

Artículos ya escritos sobre los verbos en alemán

Los verbos modales en alemán, ¡masticados! (I), donde explico qué son, cómo se usan y qué significan.

Los verbos modales en alemán, ¡masticados! (II), donde explico sus conjugaciones y su orden en la frase.

Los verbos modales en alemán, ¡masticados! (III), donde recopilo unos cuantos ejercicios.

Los 50 verbos más comunes en alemán, donde, como el título indica, recopilo los verbos con mayor frecuencia en el alemán escrito.