Los casos en alemán

El alemán es una lengua con declinaciones, es decir, tiene casos que cumplen distintas funciones gramaticales. Al principio de nuestro aprendizaje esto nos parece un muro insalvable porque el español ya no las tiene. Pero si hemos estudiado algo de latín en nuestros años de adolescencia, recordaremos que la lengua que dio lugar a los idiomas romances tenía seis casos. Hay cuatro casos en alemán moderno: nominativo, acusativo, dativo y genitivo. Ha perdido los casos que otras lenguas aún tienen, o que tuvieron en el pasado: locativo, instrumental, vocativo, etc. Otras lenguas indoeuropeas aún tienen casos, como ocurre con todas las lenguas eslavas. Esta característica también aparece en otras lenguas europeas no indoeuropeas, como el finlandés.

La función de los casos es la de asignar a una palabra o grupo de palabras una función en la frase. ¿Quién hace la acción?, ¿qué hace la acción o qué produce esta?, ¿a quién se le hace la acción?. En español estas funciones se matizan generalmente con las preposiciones; no es lo mismo decir “voy a escribir una revista”, que “voy a escribir a una revista”. En alemán, ese matiz se da con los casos y con las preposiciones.

Es importante comprender los casos y razonarlos hasta cierto punto. Es interesante, y útil. Pero lo mejor es no preocuparse demasiado. El uso de un idioma es lo que hace que lo aprendamos. Estudiarlo como si fuera una lengua muerta no sirve de gran cosa. No creerás que Belén Esteban* ha estudiado los aspectos gramaticales del español para poder hablarlo en televisión, ¿verdad…?

Hoy veremos el uso gramatical más común de los casos en la oración alemana. ¡Observa que los sustantivos no cambian al declinarse (excepto el genitivo), así que debemos fijarnos en el artículo para saber en qué caso están!

El caso nominativo

Es el sujeto de la oración, además de otras funciones.  Al verbo de una oración hay que preguntarle: ¿Quién hace la acción del verbo? ¿Quién es el qué? ¿Qué es lo que?. En alemán, responde a las preguntas “Wer?” y “Was?“. La respuesta nos indica el sujeto, y el sujeto debe estar en nominativo.

Además, es el caso “básico”, por decirlo de algún modo. Es el caso por definición para aprender vocabulario. Por ejemplo, cuando aprendemos que Auto es neutro, y que por tanto va acompañado por el artículo determinado “das”, estamos hablando del caso nominativo: “das Auto”.

  • Das Auto funktioniert nicht.
  • Mein Auto funktoniert nicht.

En la segunda frase, Auto va acompañado por un adjetivo posesivo, que también está declinado en nominativo. De esto hablaremos en artículos venideros.
En pocas palabras: El nominativo es el caso de “diccionario”, en el que aprendemos el vocabulario, y el que toma la función de sujeto en una frase.

El caso acusativo

El caso acusativo en alemán es el que corresponde en general con el complemento directo del español (pero no siempre), y viceversa (pero no siempre tampoco). Esto quiere decir que es el que se usa como complemento para indicar sobre qué se hace la acción. Responde a las preguntas: ¿A qué persona? ¿Qué cosa?; en alemán: “Wen?“, “Was?“.  Por ejemplo, si digo que me como la manzana, “la manzana” es el complemento directo:

  • Ich esse einen Apfel.

Observa que el nominativo de manzana, que es masculino en alemán, es “ein Apfel”. En esta frase usamos el artículo indeterminado “ein” en su forma declinada al acusativo: “einen”. Por tanto “einen Apfel” es el objeto acusativo, el objeto directo del español.

El caso dativo

Es el caso que indica sobre  quién o qué recae una acción. Quién la recibe. Corresponde, en general, con el objeto indirecto en español (pero no siempre) y viceversa (pero no siempre tampoco). Responde a las preguntas: ¿A quién? ¿Para quién? ¿A qué? ¿Para qué?; en alemán “Wem?” y “Was?”.

Por ejemplo, si escribo una carta a mi mujer, la carta será el objeto directo (es lo que escribo), y mi mujer será el objeto indirecto (es a quién escribo. Ella recibe la acción, y la carta es lo que produce la acción). Por tanto, “una carta”, que en nominativo es “ein Brief”, en acusativo será “einen Brief”; por su parte, mi mujer, que en nominativo es “meine Frau”, en dativo será “meiner Frau”.

  • Ich schreibe meiner Frau einen Brief.
  • Ich bringe der Schwester die Tasse.

El caso genitivo

Es el caso que indica propiedad o pertenencia. Responde a la pregunta ¿De quién? ¿De qué?; en alemán  “Wessen?”.

En la frase “Este es el coche del maestro”, “del maestro” está declinado en genitivo, pues indica de quién es el coche. Los sustantivos en genitivo llevan una -s al final, y portanto “der Lehrer”, en nominativo, pasa a “des Lehrers”.

  • Das ist das Auto des Lehrers.

El caso genitivo tiene una funciones obvias y otras no tan evidentes (especialmente cuando estudiamos su relación con las preposiciones y los verbos, que es un asunto diferente a los casos y las declinaciones de los nombres). Así pues, no me meteré en camisas de once varas y hasta aquí hemos llegado por hoy.

Creo que esto es todo para ir tirando. Se puede escribir sobre casa caso y sus interminables funciones, pero opino que no tiene mucho sentido en este blog en estos momentos. Primero, porque yo aún no he llegado a ese nivel, y segundo, porque si necesitas una explicación más completa es que estás a años luz por delante de mí. Si necesitas una explicación más en profundidad, te recomiendo el libro de gramática de Brigitte y Roberto Corcoll, que ya he comentado con anterioridad en el artículo “Gramáticas de alemán“.

¿Qué te ha parecido?, ¿te ha sido útil?, ¿crees que debiera explicar algo más? Como siempre, puedes usar los comentarios para darme ideas o para corregirme. Ten en cuenta que yo explico lo que voy aprendiendo, y para mí este blog es de tanta ayuda como para ti o más.

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*Belén Esteban es un ente popular de la televisión española, amigos de América.