Hija, trilingüismo, casa.

Hace ya meses -bastantes meses- que no actualizo el blog. Diversas personas me han preguntado si estoy bien, si lo he dejado o si ya no aprendo alemán. Gracias por vuestra preocupación: todo está bien, no hay problemas. Lo que ocurre es que estoy muy ocupado. Ocurre que tenemos una hija que nació en abril.

Alex (también conocida como “el monstruo de los dedos pegajosos”, “la astronauta” o “el cojín de las risas”), llegó a este mundo en un hospital de Londres a finales de abril. Es inglesa, además de española y alemana. Tendrá más pasaportes que Jason Bourne. El nombre lo escogió su hermano cuando aún no sabíamos si sería niño o niña. Sabíamos que debía ser un nombre corto y fácil de pronunciar en tres idiomas. Alex cumplía esos requisitos y además servía tanto para un niño como para una niña.

Alex será trilingüe. Su hermano es bilingüe (hispanopolaco), y la experiencia de enseñar a un niño dos idiomas tan alejados como el polaco y el español me será particularmente útil con la benjamina de la casa. Parece difícil, pero en realidad no lo es. Hace falta dedicación y paciencia, además de tesón, mucho tesón. Yo hablo con ella en español, y solo español, su madre en alemán, y solo alemán, y el inglés ya lo aprenderá en la guardería, en el colegio, y en su vida social. Si a alguien le interesa, aprovecho para recomendar este buen libro sobre criar un hijo en el trilinguismo: Growing up with Three Languages: Birth to eleven (Parents’ and Teachers’ Guides). Se trata de la experiencia de una pareja chino-suiza viviendo en América.  El fundamento de educar a un bebé/niño en el trilingüismo es casi idéntico al del bilingüismo, así que también os puede interesar si vuestro vástago va a aprender dos idiomas en lugar de tres. Seguramente escriba un artículo pronto sobre esta cuestión.

Si todo esto no fuera suficiente, hemos comprado una casa y cada minuto libre lo uso en cambiar el suelo, pintar paredes, renovar el zócalo y montar armarios de Ikea. Benditas llaves Allen.

Intentaré retomar el blog poco a poco. Mientras tanto, muchas gracias por vuestra paciencia y vuestro ojo avizor encontrando erratas y errores en mis explicaciones.

Y por supuesto, ¡feliz 2016!

Jorge.

12 opiniones en “Hija, trilingüismo, casa.”

  1. hola Jorge!! Felicidades por tu nueva hija! te cuento que en Paraguay pasa una situación casi similar: en Ciudad del Este, ciudad fronteriza con Brasil, los paraguayos residentes allí deben convivir con tres idiomas: el portugués de los brasileros así como el castellano y el guaraní (un idioma nativo); no imagino cómo habrán crecido esos niños hijos de paraguayos y brasileros.
    Felicitaciones nuevamente!

    1. Gracias José! Muy interesante lo que comentas sobre Ciudad del Este. Hay varios lugares en Europa con situaciones similares (Luxemburgo, zonas de Bélgica donde la gente domina un idioma y entiende dos (francés, holandés y alemán). El lenguaje siempre debiera servir para unir, y no para separar.
      Un saludo!
      J.

  2. Bueno a mi me encanta tu blog y yo siempre recurro a el, en realidad apenas soy aprendiendo alemán, pero siempre tengo mil duda y recurro a este blog para. Me lo explique de una manera muy sencilla….gracias

  3. Hola Jorge felicitaciones por la llegada de tu hija, me encanta su Nickname “el cojin de las risas”. Ojalá pronto puedas retomar tu blog que por cierto nos resulta MUY util a todos los hispanohablantes que queremos aprender alemán.

    Tu explicaciones son claras y siempre que tengo una duda recurro a tu blog !!
    Mi experiencia conel alemán no ha sido muy positiva,llevo tres años viviendo en Alemania y no logro pasar al B2 !! Dentro de 2 meses debo nuevamente presentar la prueba por ello ya estoy preparandome. Cuando te resulte fácil, podrías darme algunos consejos utiles al respecto ? Muchas Gracias !! Un beso para tu hija Alex

  4. Muchas felicidades! Ahora habrá cumplido un añito, seguro que es una preciosidad y su hermanito también.Sobre lo que has comentado del tema del trilingüismo, me parece un tema de gran relevancia y sobre todo de una gran oportunidad. Cuanto más idiomas sepan desde infantes, mejor adquisición tendrán en un futuro y mayor posibilidad de entrar en el mercado laboral. Pero lo más importante, yo creo, es la satisfacción que esto pueda causar, tanto a ellos como a vosotros los padres. Yo cuando sea madre les enseñaré desde bien pequeños, no dejando aparte el idioma materno, para que así posean una mayor riqueza y les sirva de gran ayuda en un futuro.

    ¡Un abrazo desde Huesca!

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